Cuando la entidad Puerto Rico para Tod@s solicitó que la
Comisión de Derechos Civiles de Puerto Rico llevara a cabo una
investigación que estudiara las incidencias de manifestaciones
homofóbicas en nuestra sociedad, entendimos que estábamos ante
un nuevo reto en la defensa de los derechos humanos en el siglo 21.
La homofobia en nuestro País está profundamente enraizada y
constituye un factor formidable de discriminación, marginalidad y
exclusión. De hecho, tal parece que la homofobia persiste como un
prejuicio socialmente aceptado. La frecuencia de chistes, epítetos y
murales con mensajes de odio evidencian cuánto lo toleramos y, en
ocasiones, lo alentamos. El estudio y documentación de prácticas
discriminatorias por actores privados y gubernamentales, por razón
de orientación sexual e identidad de género, y las intersecciones de
éstas con el ejercicio de los derechos fundamentales es crucial para
el análisis de la plena vigencia de los derechos humanos en Puerto
Rico. Es imposible respetar, proteger, enaltecer nuestros derechos
en un contexto de discrimen y exclusión a las personas por motivo de
su orientación o identidad de género.
La Carta de Derechos de nuestra Constitución proclamó que la
dignidad del ser humano es inviolable, reconociendo así que los
derechos fundamentales son para todas las personas, sin reservas.
Entendemos que los derechos son universales, interdependientes,
indivisibles e interrelacionados. La orientación sexual y la identidad
de género son aspectos integrales de la dignidad de las personas. Por
ende, toda forma de discrimen, menoscabo o violación por motivo
de orientación e identidad de género es inconsistente con la protección
de los derechos de todas las personas. La violencia, la estigmatización
y la exclusión menoscaban el ejercicio de los derechos ciudadanos de
las personas homosexuales, lesbianas, bisexuales, transexuales y
transgénero. Por que sí, ellos y ellas tienen derechos ciudadanos
fundamentales y constituye nuestra obligación reclamar su plena
realización y justiciabilidad. Ningún ser humano debe estar sometido a vivir en la marginalidad y la exclusión, a ser objeto de abusos que
laceren su dignidad y niegen su humanidad. El Gobierno de Puerto
Rico, como todos los gobiernos del mundo, está obligado a asegurar la
vida, el acceso a los servicios públicos y al disfrute de los derechos
humanos de las personas irrespectivamente de su orientación sexual e
identidad de género. Todas las agencias públicas tienen la obligación
de extender los servicios y protecciones en iguales condiciones. Tiene,
además, la obligación especial de proteger a esta comunidad de la
violencia de que es víctima.
Por la vía de la exclusión: Homofobia y ciudadanía en Puerto Rico
constituye una contribución importante a la literatura de derechos
humanos. Esta investigación ofrece evidencia contundente de la
existencia de valores y comportamientos homofóbicos, que esos prejuicios
conforman ambientes discriminatorios, que las entidades públicas
llamadas a proteger los derechos de la ciudadania condicionan y en
ocasiones niegan sus servicios a personas por razón de su orientación
sexual e identidad de género y que muchas personas en la comunidad
GLBTT viven en condiciones de violencia que atentan contra su dignidad
y su vida misma. Por la vía de la exclusión nos ofrece, además, un mapa
para combatir este cáncer que es la homofobia. La Comisión de
Derechos Civiles desea expresar su más profundo agradecimiento al
Dr. José Toro Alfonso y a su equipo de investigadores, como también
a todas las personas que participaron en las entrevistas del proyecto por
ofrecernos tan valioso instrumento para la lucha contra la homofobia.
La comunidad GLBTT y el Pueblo de Puerto Rico pueden estar confiados
en que esta Comisión trabajará diligentemente en la realización de las
recomendaciones de esta investigación y tomará todas las acciones
necesarias para erradicar todas las vías de la exclusión por orientación
sexual e identidad de género.
Palmira N. Ríos González, PhD
Presidenta
2007

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