jueves, 28 de julio de 2016

VICTIMOLOGÍA: PASADO, PRESENTE Y FUTURO

No obstante su popularidad, es sorprendente que la victimología carezca en la actualidad de una historia del alcance de la disciplina y que se ignoren evaluaciones sistemáticas sobre su estado actual o sobre sus posibles desarrollos futuros. El presente trabajo constituye un esfuerzo dirigido a cubrir esta laguna. La victimología es una disciplina joven y promisoria a la vez que representa un campo de estudio fascinante. Aún cuando la victimización es tan antigua como la humanidad, no fue sino después de concluida la Segunda Guerra mundial que el estudio científico de las víctimas del delito emergió como un complemento fundamental de las ya bien establecidas investigaciones sobre los delincuentes en materia criminológica. Dado que la victimología surge con la finalidad de llenar un importante vacío teórico, no pasará mucho tiempo para que este conocimiento llegue a constituir una parte integrante de la criminología. A pesar de que la misma se ha afirmado hasta ahora como un área de importancia para la investigación criminológica, su naturaleza, relevancia y ubicación continúan generando extensos comentarios y debates. Sea lo que fuere, el estudio de las víctimas del delito y de la victimización criminal ha mostrado la potencialidad de replantear la criminología como disciplina. Al igual que ha ocurrido con la criminología, la victimología no ha seguido la misma evolución en todo el mundo y tal como puede observarse en otras disciplinas, la victimología parece más adelantada y más desarrollada en algunos países en comparación con otros. No obstante ciertas similitudes y aspectos en común en cuanto a su desarrollo en diferentes regiones, se pueden indicar también diferencias importantes tanto cualitativas como cuantitativas. A pesar de ello, los recientes desarrollos en su campo han sido dramáticos, de manera que la victimología ha sido objeto de transformaciones radicales. Los enfoques teóricos que caracterizaron los primeros tiempos del conocimiento victimológico habrían de ser eclipsados ante los importantes logros que se alcanzaron posteriormente en el campo aplicado. Esta trascendente fase en la evolución de la victimología habría de caracterizarse por su consolidación, la recolección de información empírica, la formulación teórica y sobre todo por la creación de nuevas leyes y esfuerzos dirigidos a mejorar la condición de la víctima y a solucionar sus carencias. En el campo teórico, se han desarrollado diversos modelos en un intento por hallar explicación a las enormes variaciones en cuanto a los riesgos de victimización, la concentración de la victimización en ciertas áreas y entre ciertos grupos, así como para aclarar el curioso fenómeno de la victimización repetitiva. Por lo que respecta a la dimensión legislativa, se ha podido comprobar una proliferación de leyes en materia de víctimas, en numerosos países. Posteriormente a la Declaración de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre los Principios Básicos de Justicia para las Víctimas del Delito y del Abuso de Poder (1985), fueron promulgadas numerosas leyes sobre derechos de las víctimas por parte de los organismos legislativos de diferentes países. Los logros alcanzados en el campo aplicado han sido aún más impresionantes. Entre ellos pueden citarse la instauración de la compensación estatal en el caso de las víctimas de delitos de violencia, el resurgimiento de la reintegración por lo que respecta a los transgresores, así como la aparición y multiplicación de diferentes programas dirigidos a la mediación entre víctimas y victimarios. Un sector particular en el cual se ha experimentado una enorme expansión ha sido el de los servicios a las víctimas. La terapia ofrecida a la víctima para enfrentar los traumáticos problemas generados por la victimización, se ha convertido en una medida popular y a la moda. Basados en esta dinámica histórica sobre aspectos pasados y actuales de la victimología, el presente ensayo intenta identificar algunos desarrollos probables en este campo. Consideramos que la transición de una forma de idealismo utópico a otra de sólido realismo habrá de ocurrir como consecuencia de un énfasis creciente en la investigación científica, en particular la de carácter cualitativo. Se prevé que tanto la reivindicación de los derechos de las victimas así como el partidismo irán gradualmente disminuyendo y se predice la desaparición progresiva de la terapia victimológica. Los futuros avances en el campo de la victimología se proponen como una cuestión íntimamente ligada a la aceptación e implementación del paradigma de la justicia restaurativa. Nuestra conclusión es que la victimología se desarrollará en un futuro como una auténtica disciplina de nivel científico, al mismo tiempo que como una práctica genuinamente humanista. 



lunes, 18 de julio de 2016

Estado Islámico, el nuevo enemigo

Estado Islámico, el nuevo enemigo

Desde hace unos meses un nuevo actor ha entrado en la escena internacional, y a base de terror y sangre se ha alzado como protagonista principal. Todo el mundo habla de él, todos los periódicos lo sacan en portada, todos los gobiernos le temen. Se trata del nuevo grupo terrorista que está sembrando el pánico en Oriente Medio. Se hacen llamar Estado Islámico, y tienen como objetivo establecer un Califato Islámico para gobernar sobre todos los musulmanes del mundo. Reparten dinero y comida entre la población, ganan adeptos en el extranjero, consiguen victorias sobre ejércitos profesionales, persiguen y asesinan a etnias minoritarias, llevan la ley del Corán al extremo, se han enemistado con la propia al- Qaeda. No responden ante nadie. Y han llegado para quedarse. ¿Quiénes son Estado Islámico? Breve historia del grupo El grupo terrorista tal y como lo conocemos ahora (Agosto de 2014) se llama ‘Estado Islámico’, pero ha tenido varios nombres que han ido cambiando con rapidez, al ritmo que conseguían sus objetivos. En las noticias lo comenzamos a conocer como ‘Estado Islámico de Irak y el Levante’, abreviado con el acrónimo EIIL. También se utilizan las siglas ISIS, que proceden del nombre en árabe ‘Islamic State of Iraq and al-Sham’, donde Sham hace referencia al Levante o a la Gran Siria. Al conquistar el territorio de una gran parte de Irak y Siria a lo largo de 2013 y la primera mitad de 2014, ambas palabras (‘Irak’ y ‘Sham’) desaparecieron del nombre oficial del grupo, que a partir del 29 de Junio de 2014 es simplemente
Estado Islámico (EI). Estos cambios de denominación vienen sucediéndose desde la creación del grupo en el año 2003, cuando se llamaba Yama’at al-Tawhid wal-Yihad (Comunidad del Monoteísmo y la Yihad). El primer cambio se dio en octubre de 2004, cuando pasaron a denominarse Tanzim Qa’idat al-Yihad fi Bilad al- Rafidayn (Organización de la Base de la Yihad en el País de los Dos Ríos). En enero de 2006, el grupo se unió con otros grupos terroristas independientes y se pasó a llamarse Consejo de la Shura de los Muyahidines. En octubre de 2006 volvieron a cambiar el nombre por Dawlat al-‘Iraq al-Islamiyya, Estado Islámico de Irak (EII). Finalmente, en abril de 2013, el grupo amplió su nombre a Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL), denominación que ha sufrido los cambios anteriormente mencionados.





miércoles, 13 de julio de 2016

El Colegio Universitario de San Juan


El Colegio Universitario de San Juan te ofrece oportunidades educativas transformadoras a nivel universitario y postsecundario. Nuestros programas académicos y de desarrollo profesional y ocupacional forman profesionales capaces de interactuar con su entorno. Somos agentes de cambio al servicio del desarrollo socioeconómico, tecnológico y cultural de Puerto Rico. Nuestra institución persigue contribuir a la sociedad con el propósito de ofrecer a la población la oportunidad de obtener estudios postsecundarios de excelencia. Somos una Institución de Educación Superior que ofrece Bachilleratos, Grados Asociados, Certificados y Cursos Cortos que se ajustan a los mercados laborales. Te invito a que busques la oferta que mejor se ajusta a tus expectativas profesionales.


lunes, 11 de julio de 2016

ABC MANUAL DE PROGRAMACIÓN NEUROLINGÜÍSTICA

Beneficios de la PNL

  • Se pueden cambiar los hábitos negativos por positivos en cuestión se minutos (comer en exceso, fumar, falta de confianza, etc.)
  • Una persona aprende a controlar sus acciones y emociones en cualquier situación (entrevistas de trabajo, presentaciones públicas, etc.)
  • La persona que aprende estas técnicas, puede influir en el comportamiento de otra gente para mejorar su vida romántica, la relación con los compañeros de trabajo y familia, etc.
  • Brinda técnicas para mejorar la motivación y comportamientos, ya sea en la vida personal o profesional.
  • Se pueden eliminar miedos y fobias de toda una vida en cuestión de minutos.
  • Tiene muchas aplicaciones a nivel empresarial, ya que se puede utilizar en grupos de personas.

sábado, 9 de julio de 2016

Taller conecta contigo y transforma tu vida.

Aprende cómo conectar con tus emociones y pensamientos para transformar tu vida a través de la PNL y el Neurocoaching.


Fecha: Sábado 16 de julio

Hora 1:00pm a 5:00pm

Recursos: Kareen Y. Sued y Ana Milagros García, Certificadas en Programación Neurolingüística (PNL) y NeuroCoaching.

Lugar: Go. Businnes
Ave. Muñoz Rivera #988
San Juan, P.R. 00927

Espacios limitados, separa el
tuyo hoy mismo llamando o enviando un texto ahora mismo al
787- 226 -2341
787- 473-1073


Certifícate como Mediador de Conflictos


miércoles, 6 de julio de 2016

Herramientas de trabajo en género

Uno de los mayores desafíos que enfrenta el siglo XXI apunta a la construcción de sociedades
fuertemente asentadas sobre principios de derechos humanos que aseguren el pleno bienestar de
la población, la gobernabilidad democrática y un desarrollo sustentable. Las transformaciones
iniciadas durante el pasado siglo requieren alcanzar mayor profundidad y extenderse a todos los
ámbitos de la sociedad, en el plano de la cultura, de la vida cotidiana, de las relaciones sociales y
de la distribución del poder.

La equidad de género ha surgido como una noción que articula derechos individuales y justicia
social, que es al mismo tiempo cultural y socio-política y que fija una dirección al quehacer de
diferentes actores sociales e institucionales en el marco de los mayores consensos alcanzados en
materia de derechos humanos en un mundo que se globaliza. Así se expresa en la Declaración
del Milenio (2000), cuando los Estados Partes que integran las Naciones Unidas reafirman su
determinación de apoyar todos los esfuerzos encaminados al respeto de los derechos humanos y
las libertades fundamentales así como el respeto de la igualdad de derechos de todos, sin
distinciones por motivo de raza, sexo, idioma o religión, y se comprometen a promover la igualdad
entre los sexos y la autonomía de la mujer como medios eficaces de combatir la pobreza, el
hambre y las enfermedades y de estimular un desarrollo verdaderamente sostenible.

Esta Declaración se entiende en la medida en que hoy en día es ampliamente reconocido que en
todas las sociedades y contextos socioculturales existe un orden de género, con jerarquías que
subordinan a las mujeres, establecen el privilegio de lo masculino y su mayor valoración, y por
ende subvaloran lo femenino. Este orden configura un entramado de relaciones de poder y control
sobre lo femenino y las mujeres. Opera en la realidad configurando modelos de interacción y
significación permeados por valoraciones inequitativas de lo femenino y lo masculino y sitúa a las
mujeres en una posición de desventaja y condiciones de vida no equitativas.

Una conceptualización moderna del género, las relaciones de género y de las metas de
equidad e igualdad de género, no pueden abordarse sin situarse en el contexto de lo que son
los derechos humanos, es decir, los derechos de mujeres y hombres. Es a partir de estas
nociones que se fundamenta y justifica, tanto la conceptualización, como las propuestas de
intervención hacia una mayor equidad e igualdad en las relaciones de género. Esto, además, se
sitúa en un marco más amplio de búsqueda de equidad, reconocimiento y justicia social, de las
cuales la equidad de género forma parte y además contribuye a lograrlas.

En las últimas décadas se han sucedido los esfuerzos a nivel internacional por generar propuestas
y herramientas, tanto conceptuales como metodológicas, que contribuyan a modificar el orden de
género y la discriminación de las mujeres. Se ha avanzado desde un debate en torno al lugar de
las Mujeres en el Desarrollo, hacia una comprensión del Género en el Desarrollo y la importancia
del empoderamiento de las mujeres, en que el género es una cuestión central a la problemática
del desarrollo, no una variable más a trabajar, y que está en la base de la plena vigencia de los
derechos humanos1. Con ello se reconoce a las mujeres como participantes activas y con
derechos, no sólo como receptoras pasivas de las iniciativas de desarrollo.

 Estos cambios dan cuenta también, del cuestionamiento de la eficacia de la planificación central y del rol del estado, así como, del desplazamiento del financiamiento de los gobiernos y agencias donantes a ONGs, que pasan a constituirse en actores importantes del desarrollo. A su vez, comienza a valorarse aspectos, tales como, los derechos humanos, la gobernabilidad y la participación (Razavi y Miller, 1995).

Ello no ha sucedido al margen de los actores sociales y de la sociedad civil en los distintos países,
y crecientemente se han articulado actores estatales y no estatales con un enfoque de desarrollo
basado en los derechos humanos. Ello se ha traducido también en un cambio en la tendencia
global en las políticas y programas de desarrollo, que enfatizaban las necesidades de las mujeres,
especialmente las pobres, hacia un enfoque que hace hincapié en un desarrollo para todos desde
la perspectiva de los derechos humanos (Silveira, 2000).

Ahora bien, la construcción teórica alrededor del concepto de género es un proceso no concluido,
un campo en desarrollo. Los conceptos que se utilizan son herramientas teóricas elaboradas con
fines metodológicos, pero no pueden cristalizarse en cuanto a su contenido. Son conceptos a ser
llenados de contenidos a partir de los diversos contextos en que se aplican. Así por ejemplo, el
concepto de división genérica del trabajo, da cuenta de un aspecto de la realidad que existe en
distintas sociedades, no obstante, el contenido específico de ella en una determinada realidad es
algo a investigar, no puede darse por hecho, ya que la diversidad de contenidos es enorme. Lo
mismo sucede con conceptos como las identidades de género femeninas y masculinas, la
subordinación, los tipos de familias, las relaciones de poder, las reglas y normas de distribución y
asignación de recursos, etc. No son entidades esenciales e inmutables, sino elementos de la
realidad social en constante proceso de cambio, generalmente no lineal.

Ante el desafío de promover la equidad de género, se hace visible que se debe implementar una
política de género en que las intervenciones sean culturalmente sensibles2. Es decir, consideren
que las culturas son los contextos en que se promueven y llevan a cabo las acciones de
desarrollo. Y que por lo tanto, es necesaria, la comprensión de esos contextos culturales para
implementar las acciones de desarrollo. Y en definitiva crear vínculos entre los valores universales
promovidos por la Declaración de los derechos humanos y las representaciones y simbolizaciones
locales, para reconstruirlas y resignificarlas dándoles un sentido para los actores que las llevan a
cabo.

Asimismo, es necesario promover espacios de discusión para los actores internos de la
comunidad, la reflexión, la reinterpretación de prácticas culturales que se consideran contrarias a
los DDHH. (Culture Matters, UNFPA, 2004). Por otra parte, no hay neutralidad en los procesos de
desarrollo, las instituciones tienen una cultura y por ende, modelos de género incorporados en sus
prácticas que también se debe observar y modificar.

Las diversas culturas, en tanto contextos en los que se desarrollan las intervenciones sociales,
requieren ser comprendidos. Pero a su vez, es la cultura la que establece determinados modelos
de género que configuran diferencias y desigualdades, y éstos son los focos de atención para
promover transformaciones en las relaciones de género desiguales, en las imágenes de género
que desvalorizan o subvaloran lo femenino.

Este texto sintetiza un conjunto de elementos conceptuales y metodológicos para el análisis de la
equidad de género, en la perspectiva de generar una visión compartida en torno a los principales
aspectos a considerar a la hora de intentar cambios concretos en el orden de género vigente en el
marco de la acción del UNFPA. Se seleccionó aquellas temáticas que se consideró las más
estratégicas en este momento en América Latina, en el ámbito de preocupación del UNFPA,
quedando otras para un tratamiento posterior. Entrega algunos de los elementos que se
encuentran en el debate actual de modo de permitir también una comprensión de los desafíos
pendientes, tanto a nivel conceptual como para la formulación de estrategias.

Para favorecer la comprensión de una problemática cultural y social que es sin duda compleja, se
ha elegido una mirada a veces esquemática, se incluye definiciones conceptuales de los términos
de uso más frecuente así como algunas matrices de análisis, buscando incluir aquellos elementos
que puedan facilitar el “trabajo en equidad de género” desde el UNFPA y el desarrollo de su
mandato en el campo de la población y el desarrollo.