jueves, 4 de junio de 2015

¿Fuiste Traicionado? 7 Pasos para superarlo

Liderazgo Hoy
Ser traicionado es algo sumamente doloroso. Las traiciones pueden ser desde cosas pequeñas cómo la ruptura de una sencilla promesa hasta cosas extremadamente duras que pueden dejar en nosotros heridas por un largo tiempo.
Con este artículo y podcast no quiero ser simplista y dar la impresión de que superar una traición es un proceso sencillo de 7 pasos. Sin embargo, sí creo que estos 7 pasos pueden ayudarte a comenzar un proceso de sanación personal y darte la capacidad de seguir adelante pese al duro golpe recibido.
A continuación te dejo un proceso de 7 pasos basado en el modelo de confianza y traición de la pareja Reina.
(Para escuchar el podcast dale click a “Play” en el botón abajo. Si deseas leer en vez de escuchar el podcast puedes seguir leyendo abajo.)

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Paso #1: Observa y admite lo sucedido

El objetivo de esta etapa es sacarte del estado de negación en el cual caemos cuando sucede algo inesperado en nuestra vida como una traición.
Una de las fases más difíciles de superar, pero necesaria, es la negación. Recuerdo momentos en mi vida donde malas noticias, incluyendo traiciones, me llevaron a un estado donde no quería aceptar la situación.
Quería bloquearme y asumir que no sucedió.
Frases como “Esto no me pudo pasar a mi”, “Esto no está pasando”, etc. son frases típicas de un estado de negación.
El primer paso es entender la situación y aceptar que fuiste traicionado.
¿Fuiste Traicionado? 7 Pasos para superarlo

Paso #2: Deja que los sentimientos salgan a la superficie

De la misma manera que comentaba en el artículo “7 Pasos reconstruir confianza luego de haberte equivocado” en el momento que aceptas el hecho de que fuiste traicionado debes dejar, de una forma transparente y honesta, que los sentimientos sean expresados.
El peor error que puedes cometer (y muy común) es colocarte una careta que dé la impresión que lo que sucedió no te afectó.
Mientras más rápido admitas y dejes salir a la superficie sentimientos de dolor, frustración, tristeza e inclusive lágrimas, más rápido vas a poder continuar tu proceso de sanación.

Paso #3: Busca ayuda

Este proceso es de suma importancia y depende del nivel de la traición y de cómo sientes que estás evolucionando en el proceso.
Existen casos dónde un buen amigo, familiar o mentor te puede ayudar a descargarte y recuperar la perspectiva que necesitas para seguir adelante. Sin embargo, si sientes que la situación es tan fuerte que no te permite seguir adelante, debes buscar ayuda profesional.
Eventos como estos pueden causar cambios negativos permanentes en tu personalidad e inclusive sumergirte en espirales de tristeza y dolor que te lleven a una depresión o ansiedad que no te deje funcionar.
Busca ayuda profesional.

Paso #4: Coloca la situación en una nueva perspectiva

El proceso de los 3 primeros pasos debe llevarte naturalmente a crear una nueva perspectiva de la situación. No sólo a ver la situación un poco más desde los ojos de la persona que te traicionó, sino también de las consecuencias para tu vida.
Cuando una persona se encuentra en un hoyo atrapado por las consecuencias de una traición, usualmente es porque la persona, inconscientemente, cree que la situación cumple con alguna o todas de las tres características:
  1. Es personal – El problema soy yo.
  2. Es permanente – Las consecuencias durarán por siempre
  3. Afecta todo – La situación ocurrida en un área, afecta toda mi vida.
En el momento que la persona logra entender que a) el problema no es personal, b) las situaciones duras de la vida vienen y pasan – esto no es permanente y c) un problema en un área no implica que toda su vida se destruyó; normalmente la persona sale del hoyo y logra comenzar la sanación real.

Paso #5: Toma responsabilidad

Aunque una traición no depende de nosotros, podemos caer en el error de victimizarnos al 100% y asumir que no tenemos ninguna responsabilidad en lo ocurrido.
Creo que siempre podemos asumir, por pequeña que sea, cierta responsabilidad en la situación. Eso nos permite:
  1. Aprender algo que evite caer en la misma traición en el futuro.
  2. Prepararnos para el punto #6

Paso #6: Perdónate a ti y a otros.

El hecho que una persona nos traicione, se arrepienta y cambie, está totalmente fuera de nuestro control. Si esperamos a que el arrepentimiento del otro sea el inicio de nuestra sanación puede ser que nunca sanes. Eso no lo podemos controlar.
Sin embargo, el perdonar al otro sí es algo que puede nacer de nosotros con el objetivo de liberarnos (nosotros) de toda raíz de amargura que nos mantenga atados en nuestra vida.
Hace un par de años escribí un artículo llamado “El Poder del Perdón” (te recomiendo que lo leas dándoleclick aquí) en donde comentaba:
“…y que aunque perdones pensando que vas a liberar a alguien; al final te darás cuenta que el liberado fuiste tu..”

Paso #7: Suéltalo y sigue adelante!

Nota que digo “suéltalo” y no “olvídalo”. En muchos casos podrás olvidar, en otros no podrás olvidar pero si podrás soltarlo y seguir adelante con tu vida. Lo importante acá es que te sanes tú y te des cuenta que existen tantas cosas hermosas en tu vida enfrente de ti que sería un desperdicio seguir atado a la situación.
Es importante destacar que este proceso requiere su tiempo. Uno no puede decirle a una persona que acaba de ser traicionada: “Suéltalo y sigue adelante!”. Cada quién necesita pasar a su tiempo por cada una de las etapas.
Tómate tu tiempo en cada etapa, pero no acampes ahí. Es una etapa, no un campamento para quedarte por años. Visítala pero siempre con la mentalidad que pronto necesitas seguir a la siguiente.
Los mejores días de tu vida están al frente de ti.
¿Qué te parecieron los pasos? ¿Tienes alguna experiencia de traición donde estos pasos te ayudaron?Me encantaría que me dejaras tu experiencia en el área de los comentarios abajo. ¡Gracias!

martes, 2 de junio de 2015

4 Pilares para mantener el Liderazgo en el Largo Plazo

Liderazgo Hoy
http://www.liderazgohoy.com/4-pilares-para-mantener-el-liderazgo-en-el-largo-plazo/

lunes, 1 de junio de 2015

Solicitud de Afiliación


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Puerto Rico, la colonia

Workers world


Hacia finales de los años cuarenta, Estados Unidos bautizó a Puerto Rico la “Vitrina del Caribe”, como ejemplo a seguir por todo el Caribe y Latinoamérica. Era supuestamente el milagro de industrialización que ejecutaba el benefactor gigante capitalista del norte en una islita pobre, colonizada y subdesarrollada.
Luego de destruir la agricultura puertorriqueña, Washington fomentó la inversión extranjera, léase estadounidense, iniciando un modelo de industrialización, al principio con industrias livianas como la textil, para luego imponer farmacéuticas, petroquímicas y más tarde firmas biotecnológicas y de electrónica.
Aparte de la gran destrucción del medioambiente por estas compañías, ese proceso en nada contribuyó al verdadero desarrollo de la isla, aunque generó un aumento en los ingresos de un sector de la clase trabajadora. Son industrias con capital extranjero orientadas hacia la exportación, y que ni producen lo que se necesita en la isla, ni sus ganancias redundan en beneficios para la economía de Puerto Rico, sino para Wall Street.
Y con respecto a las tecnológicas, como lo escribía Sam Marcy, fundador del Partido Workers World-Mundo Obrero en su libro High Tech, Low Pay, no incorporan la infraestructura, ni los nuevos conocimientos necesarios para que Puerto Rico tenga un dominio de esa alta tecnología necesaria para poder desarrollar sus propias iniciativas.
La isla quebrada
Esa es la verdadera “vitrina” que expone la realidad del estado colonial. Ahora Puerto Rico está en bancarrota con una deuda de más $73 mil millones, cuatro veces más que la deuda que hizo a Detroit declarar bancarrota hace 2 años. Adeudados a buitres financieros de Wall Street por el pago de bonos municipales que tienen un altísimo rendimiento.
Sin embargo, por su condición de colonia, Puerto Rico, a diferencia de Detroit, no puede declarase en bancarrota para poder renegociar la deuda. Esto quedó claro cuando el administrador colonial de turno, el gobernador Alejandro García Padilla, pasó una Ley de Quiebra “Criolla”, pero fue prohibida por el Tribunal Federal en San Juan. El gobierno de Puerto Rico ahora la está apelando en el Tribunal de Apelaciones de Boston.
Situación económica
La grave crisis se viene gestando desde hace tiempo, intensificada por la crisis económica a nivel mundial desde 2008. El gobierno colonial ha ido pagando sus deudas metiéndose en nuevas deudas impagables, vendiendo bonos que las casas de evaluación crediticia constantemente reducen su categoría a diferentes grados de chatarra, lo que hace que el gobierno a su vez tenga que pagar mayores dividendos. Es como el pez que se muerde la cola.
Pero ya no hay de dónde sacar más dinero en Puerto Rico para pagar a los bonistas, pagos que según la constitución colonial, son prioritarios y van por encima del bienestar del pueblo.
Según las cifras del Negociado Federal de Estadísticas, el desempleo es del 11.8 por ciento. Sin embargo, como siempre, estos números “oficiales” no reflejan la realidad. Se cuenta el subempleo como empleo, las jornadas cortas como tiempo completo, etc. También hay que tener en cuenta la inundación de emprendedores de EUA que por los incentivos del gobierno lacayo de García Padilla se han mudado a Puerto Rico con enormes alivios contributivos.
Se han perdido más del 20 por ciento de los puestos de trabajo desde el 2006. Actualmente se pierden 387 puestos al día. (NCM Noticias: Jesús Dávila, Borrón sin cuenta nueva)
Hay una migración masiva hacia el sur de EUA de boricuas, ciento cuarenta y cuatro mil en 2014. Muchas/os de ellos jóvenes acabados de graduar de universidad. Una verdadera fuga de cerebros y de futuro. ¡El pueblo de Puerto Rico paga por su educación para que beneficien al imperio! Según el Dr. Víctor Ramos, presidente del Colegio de Médicos de Puerto Rico, “El año pasado calculamos que 361 médicos abandonaron la isla, esto es uno por día. Este año esperamos 500 o más”. (independent.co.uk) Solo queda un pediatra por cada 900 niñas/os y el índice de mortalidad infantil está en 8.2. Hay un deterioro general de la salud en la población, incluyendo en salud mental que ha visto un aumento de depresiones y suicidios.
Las familias están perdiendo sus hogares por el altísimo costo de vida y la pérdida de ingresos. “Por primera vez en Puerto Rico, el valor de las propiedades reposeídas ha superado los $900 millones”. (El Nuevo Día, 23 de mayo, 2015) Las familias muchas veces tienen que escoger entre pagar la hipoteca o los gastos de salud o educación.
El 21 de mayo, mientras las/os maestros de Puerto Ricocelebraban la Semana del Maestro, el secretario de educación, Rafael Román Meléndez, anunció el cierre de 94 escuelas públicas y la “reconfiguración” de 502. Ya anteriormente el Grupo de Boston –un grupo de asesoría de gestión basado en Boston y activo en todo el mundo- había recomendado los cierres escolares como medidas de austeridad.
Medidas del gobierno
Puerto Rico se ha ido vendiendo desde los años noventa cuando se privatizó la Compañía Telefónica bajo el gobernador Pedro Roselló. Desde entonces todas las administraciones han ido privatizando todos los bienes públicos incluyendo el aeropuerto, servicios de salud, carreteras, la preciada industria de la piña, etc. La consigna del movimiento progresista e independentista desde entonces ha sido “Puerto Rico no se vende”.
La “reconfiguración” de las escuelas es realmente otro intento de privatizar la educación. Las pocas agencias que quedan sin privatizar lo están gracias a la incesante lucha de sus trabajadoras/es, como la Autoridad de Energía Eléctrica que el sindicato clasista UTIER ha defendido con uñas y dientes.
Aparte de las ventas, el gobierno ha querido pagar la deuda aplicando medidas impositivas al pueblo trabajador. Mientras gigantes compañías transnacionales y megatiendas como Wal Mart sacan miles de millones en ganancias pagando impuestos irrisorios, si lo pagan; al pueblo se le ha obligado una carga de 11.5 por ciento de Impuesto de Ventas y Usos, IVU, con la posibilidad de una imposición de IVA, Impuesto de Valor Agregado más tarde. De hecho, el 16 por ciento de IVA que García Padilla quería imponer fue rechazado por la legislatura a mediados de mayo gracias al rechazo enorme de la población.
Estas medidas son sumamente excesivas y con consecuencias nefastas para la población que ya de por sí esta empobrecida.
El pueblo rechaza medidas
Aparte del consenso general del pueblo en contra del IVA de 16 por ciento, la resistencia se hace más fuerte por parte de estudiantes y sindicatos.
Al tiempo en que se escribe este artículo, las/os estudiantes de la Universidad de Puerto Rico, UPR, conocidos por su militancia que evitó la privatización de la UPR hace solo pocos años, están reunidas/os en asamblea para determinar cómo van a proceder en la lucha en contra de las nuevas cargas impositivas. Ya desde semanas se han estado organizando por recintos (son 11), y uniéndose a estudiantes de otras escuelas. Diferentes acciones han tomado, incluyendo paros de 48 horas y una gran movilización al Capitolio el 13 de mayo.
Su consigna es “Ni IVU ni IVA, que paguen los de arriba”. No sólo repudian las mediadas, sino que ofrecen al gobierno alternativas para enfrentar la crisis como “que se eliminen las exenciones contributivas a empresas multinacionales hoy mantenidas por el Estado. También se avaló que se enmendara el Artículo 6.8 de la Constitución, el que prioriza el pago de la deuda por encima de los servicios al pueblo”. (Facebook: Radio Huelga)
Las/os maestros, por otro lado, liderados por EDUCAMOS y ÚNETE, están convocando a maestras/os, madres y padres para una movilización en repudio del cierre escolar para el 26 de mayo frente al Departamento de Educación.
En un artículo, el puertorriqueño Nelson A. Denis, autor del exitoso libro recién lanzado ‘War Against All Puerto Ricans’, da una fácil solución para solucionar la crisis de endeudamiento: terminar con la Ley de Cabotaje. Esta Ley, mejor conocida como la Ley Jones de 1920, obliga a que toda mercancía que transite entre EUA y PR, lo haga en barcos con bandera estadounidense. Aunque es complicado explicar todos los detalles en este poco espacio, resumiendo, el valor de las cuotas proteccionistas de EUA, impuestos, tarifas y recargos de barcos y puertos, el más caro del mundo, tendrán que ser transferidos al pueblo consumidor puertorriqueño, lo que encarece sobremanera la mercancía.
Concluye Denis, “Desde 1970 hasta 2010, la Ley Jones costó a Puerto Rico 29 mil millones de dólares. Proyectada desde 1920 hasta el presente, este costo se convierte en $75,8 mil millones de dólares. Irónicamente, este costo de $75,8 mil millones es superior a la cantidad de la actual deuda pública”. (latinorebels.com)
La ley Jones no es sino una expresión más del colonialismo. Así que para solucionar la deuda de una vez por todas, es imprescindible la independencia de Puerto Rico.
¡Viva Puerto Rico Libre!

Fuente original: http://www.workers.org/articles/2015/05/26/puerto-rico-la-colonia/